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martes, 15 de julio de 2014

Construir sobre la base construida


http://www.saltanoticiasinfo.com.ar/noticias-salta/83163-despues-del-papel-picado-politicos-en-campana
Interesante nota publica www.saltanoticiasninfo.com.ar destacando parte de una carta que prácticamente no fue difundida por los canales hegemonicos recomendable.

La nota aquí

martes, 4 de febrero de 2014

♫ Soy soldado...♫

Les comparto este texto del compañero Magirena, palabras que andaba necesitando.


La Soledad de Cristina Mandar obedeciendo, dijo el subcomandante Marcos de los indios insurgentes de Chiapas. Así lo reivindicó después el aymara y presidente boliviano Evo Morales como signo de su gestión. Mas de medio siglo antes otro indio, el tehuelche Juan Perón, construyó su experiencia política y su doctrina escuchando al Pueblo. Esa fue la característica de las mas audaces medidas durante los mandatos de Cristina Kirchner, la que gobierna escuchando. Es que cada una de ellas fue primero bandera de la militancia. La nacionalización de los fondos de pensión fue lucha de los trabajadores de Apops desde el día en que se enajenaron. Los trabajadores de Aerolíneas lucharon por su nacionalización con paros, protestas y denuncias. El grupo Moreno reclamó sin tregua la recuperación de YPF. La coalición por una radiodifusión democrática bregó sin descanso por una ley de medios. El FreNaPo logró 3 millones de votos para la creación de un ingreso universal para terminar con la pobreza, como la AUH. Las organizaciones piqueteras reclamaban cooperativas para trabajar. Los jubilados pedían un régimen de actualización de sus haberes. El grupo Fénix proponía una gestión nacional de la economía con protección de la industria local...son, tal vez, los ejemplos testigo y todos tuvieron su expresión en las calles. El fundamento y el señalamiento del rumbo. La política de masas funciona de ese modo. Eva Perón encabezó las luchas por el voto femenino sin tener ningún cargo en el gobierno y señaló con claridad que "donde hay una necesidad nace un derecho", saliendo a buscar a los necesitados. Evita fue el emblema de la militancia sin ser nunca funcionaria ni candidata. Estaba con los desposeídos para indicar el camino. Pero hoy...Qué pasó con la militancia que se quedó callada? No es militancia la que deja de proponer para esperar, aplaudir y argumentar pretextos por lo que no se hace. Es rol de la militancia ser el copiloto de la conducción! Cuando el piloto conduce y pone su atención y pericia en su vehículo y el camino, su copiloto lee los mapas y señales, advierte los cruces y características topográficas e indica el rumbo. Sólo quien tenga una mirada ingenua de la política cree que el que conduce necesita simplemente que lo acompañen y, tal vez, que le ceben unos mates dándole charla para que no se duerma. La verdad es que, más allá de las consignas y los micros, los que detentan y administran el título de militantes han dejado sola a Cristina. Quién se atreve a leerle un mapa? Quién se tomó el trabajo de aprender a leerlo? El marketing que hoy maneja la política está sugiriendo que ésta militancia, que acata y aplaude sin proponer, es la nueva política y aquella, que nunca suspendió la protesta, la lucha, y la propuesta, bancando con el cuerpo sus convicciones y también su gobierno, es el problema. Escuchamos a Cristina rogando ayuda porque ella no puede sola! Acaso queremos que también nos diga cómo, nos despierte por teléfono y nos mande un remis? El enemigo está desplegando todo su poder de fuego y sólo respondemos con justificaciones. Las distribuidoras eléctricas, en las cuales tenemos directores nombrados por el Ministro de Economía en virtud de las acciones que están en manos de la ANSES, conspiran con los medios de comunicación hegemónicos para desmoralizar a la población. El gobierno amenaza con intervenirlas y no lo hace. No lo hace porque nadie reclama eso!!! Dónde está la militancia movilizando protestas contra ellas? Dónde está la movilización que pida la nacionalización de los depósitos y del comercio exterior para ejercer la soberanía política y la independencia económica y que ningún mal parido pueda generar una corrida cambiaria, en un mercado donde los narcotraficantes lavan, logrando licuar el ingreso de los trabajadores argentinos? Estamos regalando la impresión de que no queremos eso. Estamos dejando que la opinión publicada se tome como opinión pública. Estamos desperdiciando la posibilidad de que Cristina diga a las corporaciones: "mire, yo hubiera dejado esto un rato más pero el pueblo lo está pidiendo"... Estamos inaugurando el miedo en el país en el que Néstor Kirchner le dijo al presidente yanky en Mar del Plata, a las corporaciones en sus discursos y a los genocidas en el colegio militar que no les temía. En momentos de incertidumbre lo único inteligente es aferrarse a las certezas. Hoy Cristina es lo más cierto que tenemos y la estamos dejando sola.. Si el monopolio de la mlitancia actúa como obturador y no como puente se lo tenemos que decir desde atrás de las vallas. Perón decía que tener reservas mentales para decirle al compañero que algo esta mal es una especie de traición. Dardo Cabo, héroe del comando Cóndor, sentenció después que el obsecuente tiene destino de traidor. No tenemos intereses particulares ni patrimonio individual que perder. No estamos cerca, no subimos al palco, no somos funcionarios ni estrellas del espectáculo, no estamos invitados a los actos. Somos los que vemos a los que sólo estan cuidando su muy pequeño espacio de poder y a los que ya estan juntando sus cosas y estudiando la.oportunidad para irse. Somos los que cuidamos los trapos. Somos la retaguardia, en esa consideracion marketinera de la política. Somos los que perdemos, cuando se pierde todo. Somos pueblo. Somos la garantía del proyecto. Somos la Patria. Y cuando la Patria está en juego -nos enseñó San Martín- vale todo menos no defenderla. 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Esto es lo que vi (Salta)

Marcha sobre calle Caseros . gtlz @MatiasGiliberti QPS
Este año tuve el impulso de aprender quechua, lo primero que me maravillo del modo de estructuración de ese idioma fue que cuando uno desea enunciar algo debe dejar sentado como accedió a la información; o sea si fuiste testigo, si te lo contaron o si lo adivinas o inferís.
Sincerándome, con el conflicto salarial policiaco, estuve impávido; sensación similar a la inmovilidad que genera el pánico. Con el fin de sosegar esa impavidez decidí buscar información, harto de las redes sociales, los portales y la televisión; obviamente, no tenía por dónde empezar.
A la salida del laburo, hoy me quede un par de horas más como resguardando el lugar donde trabajo, emprendí rumbo al hogar. Mientras caminaba vi a una señora que, como si fuera un sortilegio de protección, agitaba frente a algunas vidrieras una barita de sahumerio; aunque estuve tentado de cruzarme a preguntarle, decidí seguir.
Camino a casa suelo pasar frente a una par de plazas, en la primera encontré a una persona vestida toda de azul que de inmediato identifique como policía, sostenía con dificultad un cigarrillo mientras lo precipitaba a su boca; nunca había visto a un agente en ese estado de nervios. Me acerque y le dije: Buen día, disculpe el atrevimiento pero siento curiosidad, ¿Cuándo cree usted que se solucione esta situación? ¿a corto, mediano o largo plazo?.
Con una mirada plenamente humana e ineludiblemente sincera me contesto “no se”
-          ¿Por qué no se adhirió al paro?
-          Por cobarde – dijo mientras se le inundaban los ojos
Era como de mi edad, joven pensé yo, y le pregunte el tiempo que llevaba dentro de la fuerza.
-          10 años.
Por supuesto ahí se me precipitaron las (casi) tres décadas que porto. De inmediato quise saber si recordaba una situación similar a la que vivimos y citó el conflicto del 2004; “Cuando Romero era gobernador”, acoto. “Aquella vez nos acuartelamos, el sueldo era de $300 y logramos el aumento”
-          ¿De básico?, pregunte
-          Nooo, de bolsillo; imagínate cuanto debe haber sido el básico.
-          ¿Cuánto es el básico ahora?
-          Yo cobro $500
No pude disimular el gesto de asombro ni el sentimiento de impotencia.
Me contó que llega a los $4000 de bolsillo pero gracias a los adicionales EN NEGRO, ítems como asignaciones familiares, uniforme ($100 mensuales), y cuando hacen de seguridad de un local, también llamados adicionales, tarea por la cual cobra $140 por 4hs y $170 x 8hs; según manifestó.
En lo que charlábamos se acercó otro agente que comentaba otras cuestiones que degradan la labor policial. Como el hecho de tener carpeta médica va en detrimento de la carrera, ya que es tomado en cuenta a la hora de los asensos. Las horas de arresto por llegadas tarde, que implican trabajar turnos dobles. Solo dos descansos mensuales; siempre y cuando no los afecten a otras tareas que luego no son computadas en el salario al igual que las horas extras.
Durante la charla vi a dos ciudadanos en la vulnerabilidad de cualquier otro laburante explotado.
No estoy de acuerdo en que las fuerzas tengan sindicato, ya que son las depositarias del uso de la fuerza pública; pero es, como mínimo, una vergüenza que el salario básico de cualquier trabajador del estado no sea el mínimo, vital y móvil.
Me hablaron de sentir vergüenza por ver a sus compañeros (y ex compañeros) marchando y no estar junto a ellos, de que siguen pagándose las municiones, las identificaciones y la vestimenta; que por supuesto es más que los $1200 anuales.
Para entonces estaba atragantado de la bronca, me despedí con el mayor de los respetos y agradeciéndoles que estén cuidando las calles del centro salteño y me fui con el compromiso de contar la charla.
En las últimas cuadras de regreso recordé los datos compartidos por colegas y emanados de la jerarquía policial: 300 acuartelados en el Centro Policial, cesanteados y jubilados de la fuerza marchando e instigando a los negocios céntricos a cerrar las persianas, familiares de efectivos de la fuerza sumados a las marchas, la promesa de despedir a quienes adhieran a la protesta, la garantía de seguridad por parte del jefe de policía.
El servicio de transporte público funciona, las universidades dictaron asueto y la mayoría de los negocios céntricos optaron por pegar cartones en las vidrieras, otros utilizaron durlock o tablas, cerrar las persianas y algunos comerciantes se apostaron en la puerta de sus locales armados con palos y otras cosas para defenderse.
La paranoia gano, al menos por ahora.